La visita del jerarca de la Iglesia católica en Bolivia ha motivado a los habitantes de todos los barrios de la capital vallegrandina a organizar una verbena popular en la plaza 26 de Enero para homenajear al padre Julio, como cariñosamente recuerdan las personas mayores al primado de la Iglesia en Bolivia.


 Posteriormente, a las 18:45, el Concejo Municipal de de la ciudad de Vallegrande realizó una sesión de honor para rendirle un homenaje. En la oportunidad, Sergio Salazar, presidente del Concejo, destacó que Terrazas era el único ciudadano vallegrandino que recibió las máximas distinciones del gobierno edil, refiriéndose al nombramiento de Hijo Predilecto y la máxima condecoración Pedro Lucio Escalante. 


El prelado agradeció la distinción y mencionó que han pasado 50 años de las actividades del padre Julio. “Los años pasan, ya no soy el mismo, pero seguiré trabajando por nuestro pueblo”, finalizó. 


Al término de la sesión se trasladó con las autoridades hacia la plaza 26 de Enero para participar en la verbena que contó con numerosos participantes que se adhirieron al homenaje  a las bodas de oro sacerdotales de Terrazas. 


En Vallegrande se recuerda los trabajos del religioso en sus primeros años tales como la compra de un tractor oruga para la apertura de caminos a las comunidades rurales, el 19 se septiembre de 1975. Los jóvenes de ese entonces no olvidan sus jornadas de alegría, trabajo y formación en el área social, con una biblioteca de 2.500 libros, las postas sanitarias y la unidad de los vallegrandinos.  Recuerdan, asimismo, el proyecto de agua potable de Palmarito Tacasos, que representa un hito en la vida del pueblo pues se trasladó hasta Mataral para bloquear la ruta a Santa Cruz el 17 de septiembre de 1969 por 48 horas. En esa jornada, Vallegrande selló su unidad en torno a su líder cívico y religioso, el padre Julio Terrazas y logró la aprobación del proyecto