A seis horas de la capital cruceña por carretera, se encuentra el municipio de Vallegrande. Cada año en la época de Carnaval, miles de turistas de todo el país, y por supuesto los propios vallegrandinos, convergen en esta población para celebrar y compartir el famoso Carnaval vallegrandino.
Situado a 2.030 metros sobre el nivel del mar, Vallegrande está enclavado sobre un gran valle fértil para la agricultura y del cual deriva su nombre. Durante las fiestas del Carnaval se abarrota completamente de visitantes, y este año, las reservas de hospedajes para estas fechas ya están casi copadas, un 70 por ciento de la capacidad hotelera ya está reservada, entre hoteles, alojamientos, residencias y casas de huéspedes.
El sábado 9 de febrero, inicia la famosa entrada o corso del Carnaval vallegrandino. Se inicia con el desfile de jinetes al galope en caballos, para luego entrar a la plaza principal llena de público, además de los diferentes grupos carnavaleros.
Richard Cuellar, representante de la Fundación para el Desarrollo Frutícola de Vallegrande está promocionando la fiesta de Carnaval para pasarlo en familia en tierra valluna.
Cuellar informó que más del 70 por ciento de hoteles, alojamientos y residenciales están copados, ya que el Carnaval atrae a cientos de turistas.
En especial, señaló, llegan turistas de Estados Unidos y Europa, ya que consideran que en Bolivia el Carnaval se lo festeja a lo grande “y como no podía ser de otra manera, el mejor lugar para visitar durante estos tres días de fiesta, Vallegrande es la mejor opción”, dijo.
La ruta del Che Guevara, es uno de los atractivos turísticos que tampoco deja de ser visitado durante los días de Carnaval. Además, la variedad de frutas, productos tradicionales, hacen que el Carnaval sea la fiesta ideal para compartirla en familia, dijo Cuellar.
Del mismo modo, invitó a quienes deseen visitar Vallegrande, que hagan con tiempo las reservas para disfrutar de los tres días del Carnaval y el corso.
También pidió que visiten a conocer y probar el asadito colorao, k’jaras, bisté, tamalitos y otros.