La catedral Dulce Nombre de Jesús, conocida como la Iglesia Matriz de Vallegrande, luce rejuvenecida con su torre de piedra de cuatro pisos iluminada por 18 reflectores, que le dan una vista imponente varios kilómetros antes de llegar a la ciudad de Vallegrande, capital de la provincia del mismo nombre.
La obra fue hecha por la Cooperativa Rural de Electrificación (CRE), que no solo iluminó la torre, que según el párroco de la zona, Estanislao Agustín, es la más alta de Bolivia, sino que también hizo la instalación eléctrica en el tendido de lo que es fotocélula, contactores, cableado interno y externo con cable dúplex; toda la instalación externa ubicada en la plaza principal y dos cajas de control con contactores, para alimentar con energía los reflectores de la plaza.
“Es con mucha satisfacción que realizamos esta obra, porque para nosotros es muy importante, además de llegar con energía a las comunidades y pueblos de Santa Cruz, apoyar en la conservación de sus costumbres y tradiciones. Y qué mejor que darle mayor presencia a la catedral, que es un símbolo de la religiosidad de los vallegrandinos y como edificio, un orgullo para la población”, expresó Miguel Castedo, presidente de CRE, en el acto de inauguración, como parte de los festejos del 401 aniversario de fundación de la ciudad.
Por su parte, tanto el padre Estanislao como el presidente del Comité Cívico, Juan Velasco Torrico, y el subgobernador de la provincia, José Luis Sandóval, expresaron su agradecimiento a la cooperativa por generar un desarrollo integral en la provincia, fomentando el respeto por las tradiciones de los pueblos